La masturbación es la exploración sexual del propio cuerpo con fines de placer. Es una práctica universal, presente en todas las culturas y a lo largo de toda la vida, desde la infancia hasta la vejez. Sin embargo, carga con siglos de mitos y prohibiciones que todavía generan culpa en muchas personas.
Lejos de ser perjudicial, la autoexploración tiene múltiples beneficios: ayuda a conocer el propio cuerpo, alivia el estrés, mejora el sueño, reduce el dolor menstrual y contribuye al bienestar emocional. Además, conocer lo que te gusta es fundamental para poder comunicárselo a una pareja si así lo deseas.
La única situación en que la masturbación puede convertirse en un problema es cuando interfiere de manera significativa con la vida cotidiana o se usa de forma compulsiva para evitar emociones difíciles. En ese caso, vale la pena conversarlo con un profesional, sin culpa y con apertura.