El ciclo menstrual tiene un impacto real en el deseo sexual, y conocerlo puede ayudarte a conectar mejor con tu sexualidad.
El ciclo menstrual no solo regula la fertilidad: también influye en el estado de ánimo, la energía y el deseo sexual a través de las fluctuaciones hormonales que ocurren a lo largo de sus cuatro fases. Muchas personas con ciclo notan variaciones en su interés sexual según en qué momento del mes se encuentren, aunque estas variaciones no son iguales para todas las personas.
En términos generales, la fase folicular (después de la menstruación y antes de la ovulación) suele coincidir con un aumento del deseo sexual, impulsado por el incremento de estrógenos y testosterona. En torno a la ovulación, el deseo puede estar en su punto más alto. En la fase lútea (después de la ovulación y antes de la menstruación), algunas personas experimentan una caída del deseo, especialmente si hay síntomas premenstruales intensos.
Conocer tu propio ciclo puede ser una herramienta poderosa para entender tus variaciones de deseo sin interpretarlas como problemas. Registrar durante algunos meses cómo te sientes en cada fase puede darte información valiosa sobre tu patrón personal. Si las variaciones son muy intensas o te generan malestar, puede ser útil conversarlo con un/a profesional de salud.
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