Las diferencias de deseo son una de las consultas más frecuentes en terapia de pareja y tienen solución.
Es muy raro que dos personas en una relación tengan exactamente el mismo nivel de deseo sexual todo el tiempo. Las diferencias de deseo, también conocidas como "discrepancia de deseo", son una de las razones más frecuentes por las que las parejas buscan terapia sexual. Y sin embargo, cuando ocurren dentro de la relación, suelen interpretarse como señal de que algo está muy mal.
La persona con más deseo puede sentirse rechazada, poco atractiva o frustrada, mientras que la persona con menos deseo puede sentirse presionada, culpable o inadecuada. Este ciclo de rechazo y presión tiende a retroalimentarse, alejando aún más a ambos/as. Por eso, es fundamental abordarlo con comunicación honesta y sin acusaciones, entendiendo que el deseo de cada uno/a es válido tal como es.
Algunas estrategias que pueden ayudar incluyen: acordar momentos de intimidad planificados (lo cual no le quita espontaneidad, sino que le da espacio), explorar otras formas de conexión física que no siempre culminen en sexo, y trabajar individualmente las causas del bajo deseo cuando las hay. La terapia de pareja o sexual puede ser especialmente útil para navegar este proceso con una guía experta.
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