Varios medicamentos de uso común pueden tener efectos secundarios en la respuesta sexual, pero siempre existen alternativas que vale la pena explorar.
Muchos medicamentos pueden afectar la respuesta sexual como efecto secundario. Los más conocidos son los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS), que con frecuencia reducen el deseo y dificultan el orgasmo. También los anticonceptivos hormonales, antihipertensivos, antipsicóticos y algunos tratamientos para la próstata pueden impactar la libido o la respuesta genital.
Es fundamental que sepas que estos efectos son reales, documentados y no son cosa tuya. Muchas personas sienten vergüenza de mencionarlo a su médico, pero es información clínica relevante. A veces un ajuste de dosis, un cambio de fármaco o una estrategia complementaria puede marcar una gran diferencia en tu vida sexual.
En terapia sexual abordamos el impacto que los medicamentos tienen en tu intimidad y trabajamos estrategias psicológicas y conductuales que pueden ayudarte a reconectar con el placer, siempre en coordinación con tu equipo médico cuando corresponda.
Si tienes dudas, puedes agendar una sesión con Florencia.