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¿Te cuesta llegar al orgasmo? Esto es lo que necesitas saber

Florencia Grebe
Ps. Florencia Grebe

1 de enero de 2025  · 2 min de lectura

¿Te cuesta llegar al orgasmo? Esto es lo que necesitas saber

He acompañado a muchísimas personas que llegan a mi consulta diciendo "nunca he tenido un orgasmo" o "antes llegaba fácil y ahora no puedo". Ambas situaciones son válidas, frecuentes y tienen explicación. Lo primero que les digo es siempre lo mismo: esto no significa que algo esté roto en ti.

¿Qué tan común es la dificultad para llegar al orgasmo?

La anorgasmia —dificultad o incapacidad para llegar al orgasmo— afecta a una parte significativa de la población, especialmente a personas con vulva. Estudios estiman que entre el 10 y el 15% de las mujeres nunca han experimentado un orgasmo, y muchas más solo lo logran en ciertas condiciones específicas. Ver estas cifras ayuda a entender que no estamos hablando de algo raro ni excepcional.

¿Por qué cuesta llegar al orgasmo?

Las causas son múltiples y muchas veces interactúan entre sí. En mi experiencia clínica, las más frecuentes son:

El estrés y la ansiedad. El orgasmo requiere que el sistema nervioso parasimpático esté activo, es decir, que el cuerpo sienta que está seguro y puede soltarse. El estrés hace exactamente lo opuesto: activa el sistema de alerta. Si tu cabeza está en el trabajo, en las preocupaciones del día o en si tu cuerpo se ve "bien", el orgasmo simplemente no llega.

Falta de estimulación adecuada. El clítoris, que tiene miles de terminaciones nerviosas y se extiende internamente por buena parte de la vulva, necesita estimulación directa en la mayoría de los casos para que el orgasmo ocurra. El sexo penetrativo sin estimulación del clítoris no lleva al orgasmo a la gran mayoría de las personas con vulva, y eso es anatomía, no un problema personal.

Creencias y mandatos. Mensajes como "las mujeres buenas no disfrutan demasiado el sexo" o "el orgasmo es para los hombres" siguen operando de manera inconsciente en muchas personas. Esas creencias bloquean el placer de formas muy concretas y físicas.

Medicamentos. Varios antidepresivos, especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), tienen como efecto secundario frecuente la dificultad para llegar al orgasmo. Si empezaste con algún medicamento y notaste cambios, vale la pena hablarlo con tu médico o psiquiatra.

¿Qué puedes hacer?

Lo más importante es explorar sin presión. El orgasmo no debería ser un objetivo a alcanzar, sino la consecuencia natural de un estado de placer y relajación. Cuanto más lo persigues, más difícil se vuelve.

La autoexploración es fundamental. Conocer tu propio cuerpo, saber qué tipo de estimulación te funciona, en qué contexto, con qué ritmo e intensidad, te da información valiosísima que puedes llevar luego a la intimidad con otra persona.

Si hay pareja, la comunicación honesta sobre qué se siente bien y qué no es indispensable. Y si hay culpa, vergüenza o bloqueos emocionales importantes, el trabajo terapéutico puede hacer una diferencia enorme.

Si quieres acompañamiento profesional, agenda una sesión con Florencia.

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Florencia Grebe

Florencia Grebe

Psicóloga UC · Máster Universitat de Barcelona

Psicóloga Clínica especializada en terapia de pareja y sexualidad. Estudios en la Universidad Católica y Máster en la Universitat de Barcelona.

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